CONCERTO PARA MANDOLINA, CUERDA Y BAJO CONTINUO EN DO MAYOR, RV. 425 – Antonio Vivaldi
23 enero 2010 at 6:04 pm oC Deja un comentario
Compuesto en 1725.
”Nada puede salvar a la música culta del triste destino de difuminarse en praxis oscurantista y patrañera salvo el instinto de ponerla en cortocircuito con la modernidad”, dice brillantemente Alessandro Baricco en su ensayo El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin (Editorial Siruela, 1999). Y no puedo estar más de acuerdo. Nunca hemos tenido tantas opciones a la hora de escuchar música, conviviendo en nuestras discotecas (en la mía, al menos) sonidos de hace varios siglos con las últimas vanguardias, rock de los 50, pop de los 80 o electrónica de rabiosa actualidad, música de cualquier cultura imaginable. En la “era de la comunicación” que vivimos actualmente es posible escuchar música en montones de situaciones cotidianas: el despertador, una llamada de móvil, la tele, Internet, la radio del coche, el mp3 cuando hacemos deporte (ya los hay submarinos, para la piscina), los videojuegos y podría seguir así un buen rato.
El alegato de Baricco viene a poner el énfasis, principalmente, en una interpretación moderna de los clásicos. En dejarnos de puritanismos clasistas y comprender que la música de los grandes compositores no puede ser escuchada con oídos de su época, porque vivimos en otra radicalmente distinta. Limitar sus músicas a determinados escenarios conservadores sería, como dice Baricco, “hacerlas rígidos iconos de una mitología rancia equivale a domarlas y confinarlas en el parque natural de una espiritualidad dominguera”. Me encanta, el tío reparte leña a diestro y siniestro.
Por eso en nuestra época, la música de Vivaldi que hoy comentamos tiene cabida tanto en teatros y salas de concierto como en anuncios (Digital +)
[Youtube = http://www.youtube.com/watch?v=warkJmCLqkA]
o en películas (Kramer vs Kramer), en este caso en una transcripción de la pieza para mandolina y guitarra.
[Youtube = http://www.youtube.com/watch?v=YVzK2MvHNuI]
¿Porqué habría que ceñirse a disfrutarlo tan sólo en los conciertos o los discos? ¿Porqué no disfrutar de un buen anuncio, que realmente pone a Vivaldi “en cortocircuito con la modernidad”?
La lectura de este ensayo supuso para mi un antes y un después en la apreciación musical. Baricco fue capaz de darle forma a muchas cosas que me rondaban la cabeza, y hoy día me permite difundir la buena música de una forma diferente, sin trabas impuestas por los rígidos cánones de la “gran música”. Ni que decir tiene que a los niños y niñas de mis clases les gustan las piezas que ya han oído (esta, por ejemplo) y así se puede ir cimentando una escucha más consciente (en algunos casos, claro Xd).
Del concerto en sí, poco más que añadir: los tres movimientos de rigor, allegro-adagio-allegro; el habitual diálogo entre la mandolina y la orquesta; los escalones dinámicos propios del barroco; así como los recursos armónicos de Vivaldi, con sus características progresiones. Un bonito concerto a solo.
Para disfrutar de las versiones a tutiplein:
La del anuncio de Digital +, versión de The Zagreb soloists, en spotify:
http://open.spotify.com/track/2BfG2Rj9lEynPeeqXcKznu
Una estupenda versión de The Kapsberger Ensemble, con Rolf Lislevand a la mandolina:
[Youtube = http://www.youtube.com/watch?v=-utT-BD0obk]
Entrada archivada en:Barroco, Música clásica. Etiquetas:Antonio Vivaldi, banda sonora, concerto, Kapsberger Ensemble, música instrumental, orquesta, publicidad, Rolf Lislevand, Zagreb Soloists.
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